viernes, 9 de diciembre de 2011

Ya no brillas

Eres otro y ya no brillas.
El agua caía por mi cuerpo el día que me di cuenta que no te amaba más.
Cerré los ojos y me dejé inundar por la paz del peso liberado.

Qué fácil fue, una vez que te convertiste en otro, una vez que te apagaste.
No sé si pueda amarte de nuevo, sólo sé que con los días me dueles menos.

Cual estrella apagada cuya luz aún me llegaba tú me seguiste guiando, pero ahora no eres más que oscuridad y por fin puedo ver los otros luceros que brillaban junto a ti. Con los días voy acostumbrando mi visión a esta noche sin ti y realmente es una noche hermosa y brillante.

¡Qué hermoso astro fuiste! Gracias por haber estado en mi vida.


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