Amo la forma de tus ojos. Parecen almendras delineadas en negro. Ya quisiera yo, que soy mujer, tener esos ojos, eliminaría mi necesidad de usar maquillaje de por vida. Además tienen un brillo especial que nunca había visto antes. Expresan todo por sí mismos, combinando y complementando tu sonrisa torcida al punto en que me es imposible no sonreír ante tu mirada risueña.
Amo sobretodo la forma en que me miras, como si fuera la última, mas al mismo tiempo, la primera mujer sobre la tierra, y como si no necesitaras más aire que yo para respirar. Esa mirada fue la que me convirtió ¿sabías? La que me molestaba mientras dormía, haciéndome despertar y empezar a creer, aun contra mi voluntad, que mi lugar estaba (y está) junto a ti.
Amo tu paso al andar, especialmente cuando estás descalzo, porque tus piecesitos se curvean hacia arriba como si no quisieras pisar completamente, sabrá Dios por qué. Tus piernas se arquean un poco hacia afuera, un poco como las mías. Ahora eniendo la manía de Caribe por llamarte Chaplin.Hoy lloré como niña chiquita mientras me acunabas en tus brazos y tus manos me llenaban de promesas acompañados por tus silencios llenos de significados futuros. Me llenaste la cara de pequeños besos mientras me pedías que te abrazara y me jurabas que no me ibas a lastimar nunca.
Pongo toda mi esperanza en nosotros simplemente porque tu propia esperanza me envolvió de una forma tan potente que resistirse hubiera sido inutil, estúpido, imposible.Dicen que cuando se ama, uno trae una venda sobre los ojos que impide la visión. Yo creo que sucede porque ¿para qué usar los ojos cuando simplemente puedo dejarme llevar por el embriagante aroma de nuestra pasión? aquel prefume que me lleva hacia ti porque no hay más camino que el tuyo ni más destino que el nuestro.
Amo tu cuerpo perfecto y divino color canela; hecho a la medida para que mi propia forma se amolde a la perfección y así embonar en el refugio de tus brazos. Es un milagro lo que tenemos, mi amor. Como si desde siempre nuestras almas hubiesen sabido que estaríamos juntos y, en consecuencia, se hubiesen adaptado a cuerpos complementarios.
Amo la forma en que me miras, ¿lo había dicho ya? Sí, supongo que lo repito todo el tiempo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario