miércoles, 27 de abril de 2011

No puedo dejar de amarte

Ramón:

Empiezo esta carta sabiendo que no vas a leerla, que prometí –a ti y a mí misma- que no haría esto más difícil para nosotros, que no voy a entregártela por más sentimiento y lágrimas derramadas. No vas a leerla, pero secretamente deseo que algún día regreses a visitar este pequeño espacio escondido en el mundo del internet y leas esto que escribo para ti.

Te amo todavía, TE AMO tanto que no hay un día en que no piense en ti, que no te recuerde entre sonrisas y suspiros cargados de nostalgia y dudas… dudas sobre mí, sobre mi actual relación, sobre ti, sobre lo que siento y lo que no siento, sobre lo que algún día podre sentir y sobre si podré olvidarte… si quiero olvidarte.

No quiero llorar.

Te siento en cada respiro y en cada nota musical, te siento dentro de mi corazón y casi puedo verte resbalar por mi cara junto con las lágrimas que me provoca tu recuerdo. No quiero olvidarte, y la verdad es que quiero estar contigo toda mi vida. Quiero que mis hijos tengan tus pies y tus pestañas, quiero que su piel sea como la tuya, color canela. Quiero despertar cada mañana junto a ti y escucharte cantar y tocar la guitarra en tu estudio mientras yo me acuesto en la cama de colcha roja que escogimos desde que apenas comenzábamos a enamorarnos.

No quiero seguir sin ti y me arrepiento tanto de todo el sufrimiento que te causé, eras mi regalo más preciado y te perdí. Ya cambié, ya cambié y otro me encontró y me enamoró de la misma forma en la que tú lo hiciste hace tres años. Pero es que te extraño tanto.

Quiero decirte que él es un hombre bueno, quizá sea el único otro que podría hacerme sentir tanto como tú lo hiciste. Lo amo, sí, en tan poco tiempo y en contra de todo lo que yo sé, he llegado a amarlo a pesar de que no se compara en absoluto con la flama incandescente que aún vive en mí y que lleva tu nombre. Quiero confesarte que él me ha hecho correr a velocidades jamás pensadas; quiero confesarte que al correr no olvido la forma en que me llevaste a volar. Te amo a ti y lo amo a él ¿entiendes? Ignoro lo que sucederá cuando lo ame tanto como te amo a ti… quizá muera de amor.

No estoy completa porque me faltas tú, me hace falta tu olor y el calor de tus manos morenas. Tus besos han sido los más deliciosos que haya probado y extraño sentir la forma en que tu lengua jugueteaba con mis dientes. La forma salvaje en que me hacías el amor dejó marcas invisibles en mi piel que no se borrarán jamás, yo no dejaré que se vayan.

“Sigo extrañándote amor,

en ti ya no quiero pensar,

pues contigo todo tenía

y sin ti ya no puedo estar”

Sabias palabras escogiste, Monchi.

No puedo dejar de amarte.

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